Uno de los objetivos principales de las empresas de maquinaria de hostelería en Tenerife es la instalación, en este sector, de mecanismos que contribuyan a garantizar la protección alimentaria, repercutiendo de esta manera en el consumo de alimentos seguros.

Al efecto, es fundamental que utilicemos en nuestras empresas hosteleras cámaras frigoríficas que conserven los productos perecederos: pescados, huevos, frutas, carnes, etc.

Pero ¿cómo se lleva a cabo la conservación de productos en los sistemas de refrigeración desarrollados por empresas de maquinaria de hostelería en Tenerife? Pues bien, las cámaras frías permiten sacar el calor de los productos y expulsarlo al exterior para mantenerlos mediante la congelación.

El elemento que interviene en todo el proceso es el refrigerante: un compuesto químico que absorbe el calor mediante el traspaso de su forma líquida a vapor y dando lugar al enfriamiento. A modo de curiosidad, observemos todo el recorrido del mismo por las partes que componen las cámaras frigoríficas:

- Compresor: el refrigerante es absorbido, comprimiéndose hasta alcanzar unas condiciones óptimas para entrar en el condensador.

- Condensador: transfiere el calor de condensación hacia un fluido externo y se transforma en estado líquido.

- Válvula de expansión: el refrigerante, en estado líquido saturado, desvanece el calor latente, convirtiéndose en una mezcla de líquido y vapor.

- Evaporador: una vez aquí, tenemos una mezcla que hierve a temperatura y presión constante. El fluido exterior absorbe el calor latente del refrigerante enfriándose a su vez.

Desde JPG Climatización Canarias entendemos que el empleo de máquinas no adecuadas provoca intoxicaciones e infecciones. Por ello, para la compra de este mobiliario abogamos por la garantía de que los productos puedan conservar su calidad y propiedades. El uso de cámaras de frío debe ir acompañado de una concienciación sobre la prevención de problemas, buenas prácticas de limpieza y desinfección de las mismas.